La llegada

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Se sabe que un palíndromo es una palabra o frase cuyas letras están dispuestas de tal manera que resulta la misma leída de izquierda a derecha que de derecha a izquierda; por ejemplo, anilina o, la expresión, dábale arroz a la zorra el abad.

Con base en lo anterior, imagine el lector una expresión musical cuya estructura se escuche igual tanto de principio a fin, como en sentido contrario: En la obra de Max Richter, «En lo natural de la luz del día» se puede apreciar lo mismo, incluso hay estudios de Johann Sebastian Bach que hacen dichas propuestas musicales.

El cine no podía ser la excepción: hace poco más de una semana se estrenó en el Valle de Toluca una cinta de ciencia ficción sobre la llegada de 12 enormes naves extraterrestres —del tamaño de unos cuatro campos de fútbol— a la Tierra, y del compromiso que hace la doctora Louise Banks, una prestigiosa lingüista, de comunicarse con los tripulantes de la nave aterrizada en Montana.

La película es La llegada en la que, con base en el leit motiv descrito, el cineasta canadiense Denis Villeneuve (la portentosa La mujer que cantaba, 2010) adapta a la pantalla el cuento corto de Ted Chiang (La historia de tu vida), para torcer la narrativa convencional del cine occidental entregando un relato en el que el principio podría ser el final o viceversa, esto a partir de la subtrama del nacimiento y muerte de Hannah (otro palíndromo), la hija de la lingüista que se comunicará con los extraterrestres.

A partir de esa forma de relato, Villeneuve construye una sucesión de propuestas de montaje cinematográfico y de elementos dramáticos que cargan un gran peso sobre la protagonista, quien debe apurar sus hallazgos porque la presencia de las naves desestabiliza socialmente a muchos países. El detalle es que las criaturas se comunican por medio de unos ideogramas circulares que dibujan en el aire con sus tentáculos, cual si fuera tinta de un pulpo en el mar, todo un reto para el personaje protagónico, pues como ella misma lo explica: las ideas expresadas por los visitantes son el equivalente a que un humano escribiera con ambas manos empezando desde diferentes direcciones y la frase significará lo mismo en uno u otro sentido.

La llegada es también una clarísima metáfora al desprecio que las sociedades de la «modernidad» (representadas por el duro coronel Weber del ejército estadounidense, encarnado por el gran Forest Whitaker) tienen por las culturas indígenas, a las que no comprenden ni quieren hacerlo y que los hacen sentirse amenazados.

La llegada es una de las mejores películas del 2016 y continúa en cartelera del Valle de Toluca. Imperdible.

Arrival

Dirigida por Denis Villeneuve

Amy Adams, Jeremy Renner, Forest Whitaker

1h 56

B




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