La vida en el abismo …de la mercadotecnia

344

א columna de critica y reseña cinematográfica para iniciados א

Trainspotting 2. Dir. Danny Boyle (2017)

La verdad alejado de toda la euforia que había causado el estreno de esta secuela de Danny Boyle, he querido hacer esta reseña en donde trataré de ser lo más objetivo y condescendiente sin destruir esta película, en donde recordamos que Trainspotting se convirtió en un referente obligado para toda una generación, en este umbral de rompimiento entre generaciones x-y-z-, surge una oda a los antihéroes que son drogadictos y no solamente de motita e inocentes tachitas fiesteras, sino de la madre de todos los vicios, esa medusa toxica que ha encantado a varios personajes históricos, hasta convertirlos en piedra o llevarlos al abismo para después resurgir como aves Fenix, tal es el caso de Dave Gahan, el vocalista de Depeche Mode, suerte que no le toco vivir al entrañable actor Philip Seymour Hoffman, que se paso de ostiones en su mezcla mágica y solitaria de fin de semana en su departamento.

¿Pero es más la nostalgia que la apuesta estética y narrativa de esta secuela? Danny Boyle nos ha demostrado como es vivir la vida en el abismo …. pero de la mercadotecnia, pues una vez más se comprueba el poder de los medios de comunicación y el “hype” pubicitario que puede tener un producto en términos de hábitos de consumo actual, donde más importante es un producto cultural por el ruido que hace, que por la calidad del mismo.

Esta película basada en la novela “Porno” de Irvine Welsh del año 2002, supone una secuela de su anterior novela Trainspotting, misma que se uso para la adaptación cinematográfica también con este nombre, el libro describe la vida de los personajes de la primer entrega pero 10 años después, a diferencia de la película que contextualiza la historia 20 años después y con algunos cruces de personajes de la otra novela “Glue” (Pegamento) del mismo escritor. Los actores principales son el gandalla y cocainómano Sick Boy, El desangelado y antiguo heroinómano Renton, El Stimpy de la serie y característico personaje cómico que es Spud, el otro gandalla, macho y borrachin  Begbie y Nikki la antigua novia de Renton que siendo una colegiala reventada, acaba siendo una exitosa mujer abogada.

El auto-homenaje de Danny Boyle a su primer entrega inunda la pantalla, que si bien su propio tratamiento narrativo sirvió para poder acercar un producto de culto a las nuevas generaciones, ahoga la expectativa de generar sorpresas en el espectador. A modo de receta utiliza esa formula de la primer película: la escena escatológica de excremento volador, ahora es una trampa suicida de vomito, la moralina postura de que los personajes pueden ser mejores personas si se lo proponen, aunque la verdad 20 años después con una discurso de: si puedes ser medio ojeis pero al final no importa si incluso lo eres con tus propios amigos, al final así es la vida según Boyle, por que aquí si no tuvo nada que ver Welsh como autor primigenio.

En un intento de resucitar el espíritu real de los antihéroes de la primer película, surge una secuencia en donde Renton tratándose de ligar a su chiquibabe de esta historia, le suelta el choro de critica social en donde escoger la vida es escoger la vida en sociedad, tan vacía y ridícula como es: escoge una vida, escoge Facebook, Twitter, Instagram y espera a que a alguien le importe, escogiendo flamas antiguas, deseando que lo haz hecho sea diferente y escoger ver como se repite la historia así misma, escoge un futuro, escoge programas de reality en la televisión, humillación de prostitutas, pornografía de venganza, escoge un contrato de cero horas, una jornada laboral de dos horas y escoge lo mismo para tus hijos, pero peor y suaviza el dolor con una dosis desconocida de una droga desconocida hecha en una cocina de alguien desconocido y después toma un fuerte respiro … tu eres un adicto, entonces se adicto, solo se adicto a algo, escoge a la que amas, escoge un futuro, escoge la vida …… escoge otra película en la cartelera por que esta de plano no hará vibrar tu corazón, solo hará una aburrida y por ocasiones divertida (pero solo en ocasiones), una opción en cartelera para todos los que buscan las cenizas de la tierra prometida de Edimburgo y sus antihéroes heroinómanos, el soundtrack como tal una remembranza de la anterior y no escojan ver la adaptación teatral de Gabriel Retes, que más oportunista no se pudo ver cuando ya sus películas dejan mucho que desear y sin propuesta alguna, solo pretextos para desnudar actrices y asegurar sus bacanales en los días de filmación. Me dueles Retes pero me dueles más tu mi querido Danny Boyle.

Giovanni Gomez Tagle




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *