Zagha y el reto de superar lo complejo de la simpleza

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«Me gusta contar buenas historias. Si esto significa que haya actores de cierta edad: bienvenidos. Estamos acostumbrados a que haya jóvenes guapos, a mí me gusta contar buena historias y a eso le estamos apostando». Así se refiere el realizador capitalino Jack Zagha Kababie respecto de la repetición protagónica del respetado actor José Carlos Ruíz, con quien ya había trabajo en su anterior cinta En el último trago (2014).

Para este año, Zagha entrega Almacenados, cinta basada en una historia del guionista barcelonés David Dezola, en la que se describe, con un humor negro muy cargado, la relación que se va desarrollando entre sus dos únicos personajes, el señor Lino y Nin (Hoze Meléndez), un joven que llega a compartir cinco jornadas de trabajo al lado de un hombre de la tercera edad que está a punto del retiro. En un encierro diario cargado de un aburrimiento supremo debido a que ambos trabajan en un almacén donde nunca pasa nada.

Al respecto, Jack Zagha conversó con Cine para llevar sobre los retos de relatar adecuadamente una de las historias más sencillas con las que se ha encontrado:

«Es una historia de David Ezola, un escritor español que empezó esto a partir de trabajar en varios lugares en los que no tenían sentido los trabajos», apunta Zaga, y agrega: «Cuando yo leí la historia, me fascinó.» El realizador sintió que podía hacerse una película con la historia más sencilla, con el mínimo de elementos: un almacén vacío, dos personas, un reloj, una silla y, sin embargo, se va desarrollando una trama realmente profunda con muchos niveles y personajes redondos complejos. Una historia que hace reír, pero también hace llorar; que se refiere al tiempo, a lo que la gente hace con lo más valioso que tiene: «Entonces, realmente, era la historia que quería contar», remata el director.

Respecto de las complicaciones que se presentaron en la filmación de Almacenados, el cineasta explica que la más grande, sin duda, fue que al actor —José Carlos Ruiz— le estaba costando mucho trabajo hacer el papel: «La razón es de que (él) estaba viviendo lo mismo que el personaje de la historia: un actor con mucha experiencia que tiene una estructura y una manera de actuar, de hacer las cosas y, de pronto, le estaba costando mucho trabajo. No le salía (el personaje)», explica al remarcar que eso tuvo qué ver con la historia, pues el veterano tenía que actuar en pantalla, todo el tiempo, con un actor joven sin experiencia que, de alguna manera, lo hacía natural y venía a reemplazarlo. Por lo que Zagha apunta que «Entonces, mi trabajo como director fue, un poco, esas emociones, esos sentimientos pasarlos a la pantalla.»

El otro reto importante, a decir del director, fue que todo se desarrolla con tan pocos elementos que había qué volver a trabajar todo en caso de que sucediera un error, pues todos los detalles, hasta el mínimo, se notaba en pantalla, en cada escena: «No es como en otras películas en las que tantas cosas pasan al mismo tiempo. Que si se te va algo, en la vista, no lo notas, porque te distraes con extras, con coches, con calle; pero, aquí, todo está sobre cualquier detalle: la fotografía, la luz… Cualquier cosita…»

Antes de su lanzamiento a la cartelera comercial, Almacenados se ha presentado en todo el mundo, incluyendo festivales internacionales de México donde ha llegado a ganar el Premio del Público. Al respecto, Jack Zagha apunta que las reacciones han sido favorables, ya que la trama «…es una historia universal. La gente se ha identificado en todas partes del mundo… …estuvo en la India, en España. Creo que es una historia universal que le llega a todos. Creo que habla del algo que es esencial para el ser humano: que es la vida, el tiempo que tenemos en este mundo y lo que hacemos con él.» Para el realizador, Almacenados es un llamado a todos esos jóvenes en México, toda una generación, que tiene que decidir a qué se va a dedicar en la vida, a meditar sobre el tiempo y que, muchas veces, no se dan cuentan del talento que tienen y del potencial de cada ser humano y, entonces, lo desperdician en un trabajo que no tiene sentido o en un lugar al que van, solamente, por el cheque.

El director concluye que la de Almacenados es una historia que merece verse, que transforma, que hace reflexionar por medio de la risa, «…que es como más nos gusta conocer el mundo. Creo que es una historia que se goza, de ésas que ves en el cine y que la recomiendas, y que te transforma», concluyó.




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