FESTIVAL DE LIMA: LOS PRIMEROS DÍAS

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POR: GONZALO “SAYO” HURTADO

La ceremonia de inauguración de la cita más grande del cine peruano realizada el viernes 4 de agosto, no pasó desapercibida en absoluto, y no solo por el hecho de contar con la presencia del homenajeado de turno: el director canadiense Atom Egoyan, sino porque la película escogida para abrir el evento: el documental argentino fuera de competencia Un cine en concreto de Luz Ruciello, venía con perfil bajo y terminó robándose el show, ello debido a la carismática personalidad de su protagonista: Omar José Borcard, un humilde albañil de Entre Ríos que tuvo la peculiar idea de levantar un cine junto a su hogar para complacer su gusto melómano. Los muchos avatares por los que atraviesa el buen Omar para llevar a cabo su sueño forjaron un puente emotivo con el público, que le dedicó un más que generoso aplauso al final de la proyección.  Pasada la efervescencia de la inauguración, hacemos el recuento de las películas que hemos podido visionar en estos días.

Omar José Bocard, protagonista de Un cine en concreto, muy solicitado por el público durante la inauguración del Festival de Lima.

SÁBADO 5:

On Body and Soul (Hungria) de Ildiko Enydi: Ganadora de 4 premios en el Festival de Berlín, incluido el de Mejor Película, esta propuesta nos presenta una historia de amor poco común entre Endre (Geza Morcsanyi) y María (Alexandra Borbely), 2 empleados de un moderno camal cuya relación con el mundo pasa más por la resignación que la adaptación. Ambos de alguna manera han perdido la capacidad de amar y relacionarse más allá de los vínculos laborales, postergando su lado más instintivo a nivel de pareja a un sueño recurrente encarnado en una pareja de ciervos de una helada tundra. Así, mientras que viven un doloroso proceso de redescubrimiento de sus sentimientos, sus deseos permanecen ocultos como una huella generacional en los más profundo del subconsciente. De aliento poético, a pesar de lo atrevido de su premisa, tiene una resolución convencional que no hace justicia a su desarrollo. Forma parte de la sección Imprescindibles del 2017.

 

Pinamar (Arg) de Alfredo Godfrid: Un viaje a un balneario argentino para echar al mar las cenizas de su madre y vender un idílico departamento, es la excusa ideal para que dos hermanos: Pablo (Juan Grandinetti, hijo del veterano actor Darío Grandinetti) y Tomás (Lautaro Churruarín), tengan una suerte de reencuentro emocional. El primero, callado e introspectivo a diferencia de su hermano: alharacoso y desbocado, repasarán muchas huellas del pasado mientras aprenden a asimilar la pérdida y a valorar la importancia de las decisiones. De tono intimista, sin embargo el tema se vuelve anecdótico y pudo ser resuelto en un cortometraje. Sección Múltiples Miradas del Cine Latinoamericano.

 

Recuerdos secretos (Can/EE UU) de Atom Egoyan: El invitado principal del festival presentó esta película de 2015 (la última que ha realizado), manteniendo su predilección por personajes cuya mirada desborda el universo que habitan. Con destacables actuaciones de Christopher Plummer y Martin Landau, 2 ancianos judíos que se conocen en un asilo y hacen un pacto para vengar a sus familiares fallecidos hace 70 años en el campo de concentración de Auschwitz, la historia lleva la huella clásica de su realizador en la construcción de atmósferas inquietantes, pero cede ante las fórmulas del thriller comercial al forzar el derrotero de su obra. El personaje de Plummer, que padece de demencia senil, evoca por momentos al protagonista de Memento de Christopher Nolan al verse obligado a hacer apuntes para no desviarse de su misión.

 

El seductor (EE UU) de Sofia Coppola: Nueva versión de la novela de Thomas Cullinan (la anterior de 1971 fue hecha por Don Siegel y protagonizada por Clint Eastwood). Un soldado de la Unión queda herido y atrapado en territorio de los Confederados y encuentra refugio en una academia de señoritas, quienes a pesar de su estricta formación, terminan acogiéndolo por piedad para salvarlo de una muerte segura a manos de la milicia local. Sin mayores excesos y con mucho clasicismo, la Coppola se concentra en los minuciosos códigos morales de la época para ir deconstruyéndolos poco a poco y tal cual se tratara de una tesis, someterlos a la contradicción y conclusión. Al igual que en Las Vírgenes suicidas, la directora disfruta poniendo la disciplinada educación tanto de pupilas como profesoras a prueba mientras el objeto prohibido (interpretado por Colin Farrell), da rienda suelta a su vanidad al jugar con sus sentimientos. En dicho contexto, el manejo actoral se convierte en el mejor valor de la película, que por su linealidad y pretencioso estilo no consigue cuajar más allá de su afán por generar controversia al desafiar el pensamiento conservador que pretende criticar. Ganó a mejor dirección en el Festival de Cannes. Sección Imprescindibles del 2017.

 

DOMINGO 6:

La novia del desierto (Arg) de Cecilia Atán y Valeria Pivato: Opera prima de aliento naturalista y espontáneo que recrea sin disfuerzos los avatares de una trabajadora del hogar (la chilena Paulina García), a quien la casualidad termina llevándola en un periplo por la provincia mientras trata de recuperar un bolso con sus pertenencias y descubre la vida misma. La opción narrativa (a diferencia de otras voces emergentes del nuevo cine argentino), no busca perderse en metáforas muy elaboradas, refugiándose más bien en un ejercicio de estilo que rescata a la figura femenina de una existencia consagrada al trabajo y a postergar la autorrealización.

 

Niñas araña (Chi) de Guillermo Helo: No me cansaré de repetir hasta el hartazgo que por más que una película diga basarse en “hechos reales”, ello no le añade un ápice a su capacidad artística. En el caso presente, sobre 3 adolescentes de una villa miseria santiagueña que frustradas por su condición económica se hacen ladronas de departamentos en barrios acomodados, la historia termina apoyándose en una suma de absurdos y detalles inverosímiles que se prestaban más a una comedia de situaciones que a una cinta juvenil con pretensiones “sociales”. Niñas araña termina sucumbiendo frente a la tentación de hacer de los hechos una aventura juvenil que no encuentra su propio registro. Desde la convencional música que por invasiva desdibuja cualquier afán narrativo serio hasta su edición con vocación de video clip, podríamos estar ante la propuesta más baja del festival. Sección Múltiples Miradas del Cine Latinoamericano.

 

Jeanette l’enfance de Jeanne D’Arc (Fra) de Bruno Dumont: Visión desde el musical de los años formativos de Juana De Arco, cuando cree escuchar el llamado de Dios para guiar al ejército francés contra Inglaterra en La Guerra de los 100 años. Propuesta atrevida que ideológicamente mantiene el pensamiento de la época, pero que transgrede las formas al acercar a los cantares medievales modos de la opera rock que incluso llegan hasta el hip hop por momentos. No se trata de una obra mayor de Dumont, pero si una pieza curiosa que se deja ver con curiosidad. Lamentablemente, la poca conexión del público con propuestas de musical que vayan más allá de lo convencional explica el por qué se retiraron de la sala alrededor de 20 personas antes de transcurrida la mitad de la función.




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