Cine “Desastroso”

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Al paso de los años las nuevas tendencias en productos y servicios se han apoderado de la mercadotecnia, la literatura, la música, la pintura y diferentes artes se ven influenciadas día a día, año tras año por estas nuevas propuestas que validándose de placeres cada vez más efímeros se vuelven deshechables y francamente vulgares.

El séptimo arte no está excluido de esta corriente, que como un río descontrolado, llegó para arrasar las propuestas anteriores, volviéndolas cada vez más olvidadas por los espectadores, los cuales actualmente en su mayoría buscan una mezcla de burdos efectos especiales con argumentos meramente sencillos y conclusiones esperadas de un mundo idóneo.

El vulgarismo de finales felices se vuelve cada vez más socorrido y necesitado, no culpando a la sociedad por buscar un escape de la cruda realidad en la que se ve inmersa la situación internacional, sin embargo el pensar debe estar aunado a la complejidad de análisis que uno pueda lograr analizando propuestas de diferentes directores.

Este artículo puede tener una carga catártica bastante fuerte, todo esto se derivo de una experiencia que pasaré a relatar a continuación, debido a que esta semana me encontraba reflexionando de las nuevas corrientes artísticas, cuando mi memoria evocó el momento cuando discutiendo con un amigo, me llegó a comentar que la obra de “El Laberinto del Fauno” la había parecido bastante terrible.

Pese a mi opinión contraria, no me cerré a conocer sus argumentos, por lo que le pedí me sostuviera su postura; sin embargo mi sorpresa fue demasiada cuando me aportó que le pareció terrible debido a que no pudo entender el argumento claramente, después de mostrarlo a su familia, todos concordaron que la película era desastrosa por no explicar claramente y punto por punto como va la historia.

Algunos ayeres son los que albergan ese recuerdo, que sin lugar a dudas, es de los que más me han conflictuado como amante del cine, ya que si pensáramos en el arte como algo “desastroso” o “terrible”, únicamente por no tener el criterio de interpretación suficiente para escudriñar en los mensajes de la obra, eso descartaría un sin fin de obras que cimentaron la cultura moderna.

Arriesgándome a contrariar con la parte más importante de este espacio, que es el lector, busco el poder expresar mi sentir y si usted, no está de acuerdo con él, me encantaría me compartiera su punto de vista.  Pudiera ser que el exhorto ante esta situación, vinculándolo definitivamente con la cuestión cinematográfica, es a consumir lo que deseemos en este mercado tan amplío, teniendo en cuenta que aporta cada pieza que decidamos ver, ya que difícilmente los mensajes y obras independientes podrán ser vistos en grandes salas con los mejores efectos.

 

Agradezco el tiempo de usted, lector, por conocer mi pensar, ya que los que intentamos escribir para vivir no confiamos más que en usted que le da vida a nuestras palabras.

José Mecatl “El Director”

 




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