El Oportunismo de la Denuncia

90

Con la ola de acusaciones por abusos y acosos sexuales dentro del gremio artístico, muchas víctimas han alzado la voz a lo largo de las últimas semanas, acusaciones en contra de grandes personajes como Kevin Spacey, que a pesar de esto su trabajo actoral se le reconoce sobremanera, o el productor Henry Weinstein, cuya casa productora ha impulsado grandes aportaciones en el cine.

Aunque es en estos momentos donde se debe tener un juicio claro para poder aclarar diferentes situaciones, ya que no se debe descartar el oportunismo latente que puede existir en dichas situaciones, por mencionar un ejemplo, el actual caso del reporte policial que salió a la luz de John Travolta, donde especifica que el actor realizó una insinuación a un masajista de 21 años en el año 2000, acto que el muchacho describió como “traumático”. 

Si bien es cierto que puede ser una experiencia fuerte para cualquiera, dentro de la misma declaración del joven, expresa que decidió acompañar a Travolta al sauna de manera voluntaria, luego de que este le dijera que se sentía “provocado” por el chico.

El punto de este ejemplo no es escudriñar en la morbosa situación, si no comprender que en ciertos casos las supuestas víctimas pueden aprovechar la condición de figura pública de los presuntos acosadores.

Cabe destacar que con esto no se minoriza la culpabilidad de quien, con todas sus facultades no aceptan un rechazo ante una insinuación y realizan actos de transgresión a la privacidad, seguridad y salud de las demás personas, sean hombres o mujeres.

Este punto de vista es únicamente un llamado a la crítica de contenido y situación para evitar caer en una llamada “caza de brujas” o como el presidente de una cierta nación, de cuyo nombre no quiero acordarme (sic), refiere fake news.

Actualmente el flujo de información de manera masiva y la posibilidad de que cualquiera pueda emitir un comunicado, vuelve al espectador vulnerable a una credibilidad efímera, por lo que, si de algo puede servir este espacio, es para ser reflexivos y por qué no, emitir una opinión desinteresada.

José Mecatl “El Director”




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *