El Riesgo en Producción y Taquilla

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Con las películas de alta demanda en consumo por sus altos niveles de violencia y presupuestos exorbitantes que generan una gran cantidad de efectos especiales únicamente proporcionales a la falta de argumentos y complejidad en los personajes, el cine que se arriesga a presentar algo más se encuentra cada vez más en los apuros de no generar lo suficiente para que el arte no sea sostenible por sí sola.

Propuestas como la obra de Julia Ducournau, Raw (2017), pasan desapercibidas o son puestas en el reflector por el contenido fuerte e impactante que puede presentar de manera momentánea, sin embargo el mensaje no siempre llega de la manera adecuada por la falta de interés en la

 

decodificación del mismo.

Dicho tema me recuerda una experiencia que me gustaría compartir a continuación; cuando era más joven me gustaba indagar en películas de interés variado, mi búsqueda me llevó a encontrarme con la obra del director Lars Von Trier, Anticristo (2011), por lo que quise compartirla con un amigo unos años mayor que yo.

Al ser más grande su influencia en mí era notoria, por lo que me hizo dudar en el momento al decirme que la película era mala, ya que no pudo entender o interpretar el mensaje, por lo que algo que no estaba hecho para el entendimiento de todos, sencillamente no era de buena calidad. 

Tiempo después al compartirlo con una profesora muy apreciada, me respondió; “El problema con la gente es que ya no está acostumbrada a pensar, si no lo entiendes no es que no sea bueno, es que tu capacidad se ve limitada por tus gustos y hábitos de consumo”.

Esas palabras resuenan en mi ahora cada que veo las salas de cine y los anaqueles repletos de productos de películas que en algunos años se verán obsoletas y como ahora, serán reemplazadas por sus nuevas versiones, reajustadas con la tecnología contemporánea.

José Mecatl “El Director”




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