La delgada línea amarilla

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Recuerdo un viaje del aeropuerto de Guadalajara al hotel donde se hospedaba a invitados y prensa del festival de cine de dicha ciudad en el 2015. Se trataba de un grupo sui géneris de pasajeros, pues ademas del, en ese entonces, recién nominado al Oscar, Martín Hernández, en la camioneta viajaban Joaquín Cosío, villano Bond mexicano, el entrañable Silverio Palacios y Gustavo Sanchez Parra, celebre contraparte del personaje de Gael en Amores perros. El motivo de la visita de las celebridades era la apremiante presentación de una película en la que los actores aparecían al lado del siempre respetado Damian Alcazar. La posibilidad de ver la cinta después de su primera presentación disminuía en proporción del problema que representan los traslados en un festival tan grande en el que las sedes no están para nada cerca, ademas de la siempre apretada de la agenda de actividades de dicho encuentro. Al final, eso fue lo que sucedió: muy pocos lograron ver La delgada linea amarilla y los buenos comentarios que causó se diluyeron ante el cúmulo de actividades del festival de cine mas grande de Mexico.

La Delgada Línea Amarilla

Unos meses después, La delgada linea amarilla fue presentada por su director debutante, el capitalino Celso R. Garcia y el ya mencionado Joaquin Cosío en el Festival de Guanajuato. Allá, quien esto escribe tuvo la oportunidad de refrendar los comentarios que la cinta había provocado en el medio: Una road movie entrañable y de redención que entrega la historia de cinco hombres que, con un pasado siempre pisándoles los talones, aceptaban el reto de pintar, en 15 días, 200 kilómetros de esa linea que divide los carriles de una carretera rural.

La anécdota no podría ser mas sencilla, pero viene a ser la alegoría de lo que es la vida de las personas y de la aparición de aquel momento de ruptura en el que la existencia debe tomar un camino para bien o para mal. Esa «delgada linea amarilla» de la carretera que esta ahí para llevarnos o traernos hacia o de un destino incierto, pero siempre contando con un guía, que es la línea. De cada uno depende seguirla o no.

Han pasado mas de 18 meses desde aquel primer viaje en Guadalajara y La delgada linea amarilla llega, por fin, al gran público después de haber pasado por prácticamente todos los festivales de cine mexicanos y de haberse llevado el corazón de quienes allí han estado. Ahora le toca a la gente de a píe abrazar a una de las mejores películas mexicanas que se verán este 2016: Cine bien hecho, reflexivo y con una invitación a reconciliarse con el de al lado, para no dejar que la violencia siga extendiéndose hasta consumirnos, como ya sucede desde hace años. Una gran película.

La delgada línea amarilla

Dirigida por Celso R. García

Damián Alcázar, Joaquín Cosío, Gustavo Sánchez Parra

1h 35

B

¡Gracias!

Muy agradecido de estar de regreso a esta casa editora, después de un espacio «sabático», para seguir compartiendo, cada semana, vivencias del quehacer cinematográfico, como desde hace más de 20 años de comentar cine.

(Cortesía El sol de Toluca)




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