Talento Emergente 2016 presenta un relato de narcisismo erótico en La noche

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  • Con guiños a la obra de Wong Kar-wai, el cineasta chino Zhou Hao ilustra un triángulo erótico entre un travesti, una prostituta y un cliente enamorado

No pocos han sido los casos en que la visión de un cineasta rebase sus límites económicos. Las restricciones financieras no detuvieron a Rainer Werner Fassbinder para consolidar sus primeros cortometrajes, que sacó adelante gracias a sus colegas del teatro y al uso de fondos propios. Este modelo de producir películas sigue muy vivo y uno de los nuevos talentos en la escena cinematográfica de China sigue los pasos del alemán en algo más que la precariedad de sus inicios.

Con un presupuesto prácticamente nulo y con la ayuda de sus compañeros de escuela, el joven Zhou Hao realizóLa noche (Ye, 2014), un relato erótico e introspectivo que se presentará en la Cineteca Nacional del 5 al 10 de octubre en el marco de la segunda entrega de Talento Emergente.

Al momento de concluir la producción del filme, el director chino tenía sólo 21 años y, dado al reducido número de recursos con los que contaba y a la naturaleza íntima de su relato, se encargó asimismo de interpretar el papel protagónico. Nardo es el pseudónimo con el que su personaje se enmascara ante la calle, siguiendo el acuerdo al que llega con la nueva prostituta de su barrio, Narciso, de llamarse con nombres de flores.

Como el apodo de la chica lo señala, el tema del narcisismo es uno de los ejes alrededor del cual gira la narración de La noche. Entre las secuencias callejeras y encuentros amorosos está intercalado el interminable duelo entre Nardo y su espejo: el joven se mira, se prueba distintas camisas, se baila, se coquetea y se evalúa en un ritual necesario para salir a dominar su mundo nocturno.

El símil entre Zhou Hao y Fassbinder ha sido referido por los pocos críticos que tuvieron la oportunidad de ver el filme en la sección Panorama del 64 Festival Internacional de Cine de Berlín o en el Festival de Cine Independiente de China del mismo año. Todos encontraron la cualidad disidente que distinguía al autor germano, así como el predominio de la temática sexual en sus argumentos y personajes.

De igual manera, la influencia del estilo de Wong Kar-wai es evidente por el lenguaje sensual, la narración en primera persona y el uso del espacio metropolitano como extensión de las reuniones carnales entre extraños. «Con una selección muy limitada de locaciones, un fuerte impacto visual y una serie de referencias (cinematográficamente, del Fassbinder de Querelle al hongkonés Wong Kar-wai; literariamente, una serie de autores de la mitología griega), demuestra perfectamente el metabolismo de manera personal», escribió Roberto Rippa para Rapporto Confidenziale.

La película fue grabada con tan sólo dos cámaras DSLR y, como resultado de ello, la fotografía de Yang Zhan Wen —quien también fungió como editor y sonidista— en el oscuro lugar de trabajo de Nardo y Narciso quedó teñida de un tono ámbar que, lejos de intentar un estilo sofisticado, refuerza la imagen ordinaria y cruda que caracteriza al trío de personajes y al lugar en donde viven.

Luego de su estreno en la Berlinale, en donde también estuvo nominada al Premio a la Mejor Ópera Prima, La noche ganó el Premio de la Crítica en el Black Movie Film Festival y fue nominada al Premio FIPRESCI en el Festival Internacional de Cine de Hong Kong.




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