Graduación, una mirada a la crisis moral en Rumania, dentro de la 61 Muestra Internacional

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Premiado como mejor director en Cannes, Cristian Mungiu presenta la historia de un médico que incurre en actos de ilícitos para ayudar a su hija

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Hay una fuerte contradicción que se proyecta internacionalmente desde Rumania. Por un lado, la nación situada en el corazón de Europa tiene un rezago social y gubernamental que arrastra las viejas dolencias de su época comunista y, por otro, tiene a una de las nuevas generaciones de cineastas más fuertes de todo el mundo, movimiento artístico que lucha por superar esos malestares culturales.

Con un comentario crítico de la corrupción que aqueja a su país natal en su esfera socioeconómica, el director Cristian Mungiu regresa a la Muestra Internacional de Cine de la Cineteca Nacional en su edición 61, en donde su más reciente producción será proyectada del 17 al 22 de noviembre en la Sala 1, Jorge Stahl.

Graduación (Bacalaureat, 2016) ilustra el conflicto moral de un hombre desesperado. El doctor Romeo Aldea quiere lo mejor para su hija, quien está a punto de graduarse de la preparatoria y que necesita obtener una calificación destacada en su examen final para conseguir su plaza en una universidad británica. Con las mejores intenciones para que ella pueda dejar la mediocridad rumana de una vez por todas, el padre hará un pacto que le asegurará el éxito a cambio de un compromiso poco ético.

La red de corrupción que articulan los personajes funciona como un reflejo de la estructura social fuera de la pantalla. Mungiu ha expresado su inconformidad con el ambiente político que vive el país en la época posterior al brutal régimen de Nicolae Ceaușescu y escribió el libreto de este largometraje para reflexionar sobre el vínculo entre la educación de élite y la degradación moral en la ciudadanía.

“Necesitamos una generación que críe a sus hijos de manera distinta a como ella fue criada. Si no, vamos a seguir promoviendo esta forma de pensar en la que es fácil elegir una solución que no es moral o ética. Si estás en un país en donde la libertad llegó apenas hace 25 años, hay muchas cosas que aún no están establecidas. La gente no tiene la paciencia, quieren soluciones al momento”, declaró en entrevista para Screen Daily.

La cinta expone a una serie de personajes con agendas ocultas, desde maestros de escuela hasta amigos y familiares del doctor y su hija, en donde nadie es verdaderamente confiable y todos parecen querer hundirlos. Medios como Sight & Sound y Film Comment han apuntado la notoria aproximación a la cinta de Michael Haneke, Caché (2005), por tener una trama en donde se castiga el pasado secreto y pecaminoso del protagonista retratada con una cinematografía impecable.

La recepción por parte de la crítica durante su estreno en el Festival de Cannes fue muy favorable. Peter Bradshaw, en su texto para The Guardian, concluyó que: “Graduación es una película compleja y profundamente inteligente, y una imagen sombría de un estado de depresión nacional en Rumania, en donde la generación de los noventas esperaba poder tener la oportunidad de empezar de nuevo”.

Cristian Mungiu ha participado en la competencia oficial del prestigioso festival internacional francés en tres ocasiones y en todas ha resultado premiado: la primera vez, su cinta 4 meses, 3 semanas, 2 días (4 luni, 3 saptamani, si 2 zile, 2007) recibió la Palma de Oro; en la segunda ganó el premio a Mejor Guión con Más allá de las colinas (Dupa dealuri, 2012), y este año, con Graduación, recibió el premio a Mejor Director.




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