LA LA LAND, la renovación del musical

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LA LA LAND

Ahora que «La La Land: Una historia de amor» fue anunciada como la favorita para arrasar los premios de la academia consideramos importante repasar un poco el género musical a lo largo de la historia del cine estadounidense y entender que es lo que hace a esta película tan interesante para los premios Oscar 2017.

Primero hay que entender que el género musical, se caracteriza por que dentro de la trama narrativa se desarrollan magistrales secuencias de baile y canto interpretadas por los personajes principales de la historia: este género clásico de los estudios hollywoodenses surge a mediados de los 20’s, cuando el cine sonoro hizo su aparición.

El primer largometraje musical es «El cantante de Jazz» (1927), el cual ganó un Oscar honorifico al ser considerad una pieza pionera que revolucionaria la industria cinematográfica. Y así fue, debido a que poco después se llevaron a cabo grandes producciones musicales entre las que destacan «Volando a Rio» (1933), «Sombrero de copa» (1935), «Swing time» (1936) con la pareja favorita del musical Fred Astaire y Ginger Rogers. También los estudios de animación de Disney produjeron su primer largometraje musical «Blanca Nieves y los 7 enanos» (1937).

Para finales de los 30’s y principios de los 40’s el género musical seguía en boga y se introducía el cine a color. «El Mago de Oz» (1939) con Judy Garland fue el largometraje más representativo de aquel periodo.

Durante los 50’s el mayor exponente del genero fue Gene Kelly (actor, coreógrafo, director y productor) debido a su participación en cintas como «Siempre hace buen tiempo» (1955), «Un americano en Paris» (1951) y «Bailando bajo la lluvia» (1952). Actualmente este largometraje es considerado una obra de arte del cine musical y la secuencia de baile de Gene Kelly es probablemente una de las escenas más icónicas y referenciadas de todos los tiempos.

Otra icónica secuencia musical por mencionar es la de Marilyn Monroe en «Los caballeros las prefieren rubias» (1953) como el número musical «Diamonds Are a Girl’s Best Friend».

En los 60’s el musical evoluciona y separa sus dos componentes (el canto y el baile) entre sí. «Mi bella dama» (1964) estelarizada por Audrey Hepburn, ganadora de 8 premios de la Academia incluyendo: Mejor película, Mejor Director, Mejor Música, entre otros. Otra «Amor sin barreras» (1961) la cual fue nominada en 11 categorías y premiada en 10 por la Academia como Mejor Película, Mejor Director, Mejor Cinematografía por mencionar algunos.

Finalmente cerrando la década llego «Hellow Dolly!» (1969) protagonizada por Barbra Streissand y dirigida por Gene Kelly, ganadora de tres estatuillas de la Academia y «La novicia revelde» (1965) con una joven Julie Andrews como estelar: esta película también gano cinco Oscars.

En 70’s surgen nuevas expresiones dentro de este género en donde las historias son un poco más complejas y los musicales adquieren una integración distinta. Para muestra esta «Vaselina» (1978), «Fiebre de sábado por a noche» (1977) o «Cabaret» (1972).

Durante los 80’s el género casi desaparece y solo hay pocos los que se arriesgan y aciertan en su producción. «Anita la huerfanita» (1982), «Víctor Victória» (1982), «Yentli» (1983) y «Flashdance» (1983) son algunas de las que podrían considerarse en esa década.

Para los 90’s con este género casi extinto solo podemos recordar a «Evita» (1996) un film cantado en su totalidad, con la actuación de Madonna como Eva Perón. Pero en el ámbito de la animación el musical guardó un espacio especial en esta década debido a las producciones de Disney: «La Sirenita» (1989), «La Bella y la Béstia» (1990), «Aladdin» (1992), «El Jorobado de Notredame» (1996), y «El Rey León» (1994).

A la luz del nuevo siglo dio pie al resurgimiento de musicales; de nuevo más elaborados y carismáticos con producciones como «Chicago» (2002), «Amor en rojo»Moulin Rouge (2001) con Nicole Kidman y Ewan McGregor; y «Los miserables» (2012) con las actuaciones de Hugh Jackman, Russell Crowe y Anne Hathaway.

Incluso Jonny Deep y Tim Burton también le entraron a los musicales con «Sweene Todd» (2007). Éste género también rindió tributo a bandas populares como Abba con «Mamma mia» (2008) estelarizada por Meryl Streep y la ganadora de tres premios de la academia en 2013.

Para entonces Disney ya había entendido la magia del musical animado creando películas como «Enredados» (2010) y «Frozen» (2013).

Finalmente llegando al 2017 con la última representante del musical, «La La Land: Una historia de amor» dirigida por Damien Chazelle («Whiplash», 2014), estelarizada por Ryan Gosling y Emma Stone.

«La La Land» retoma la producción clásica del género con secuencias musicales filmadas de forma tradicional, sin cortes ni ediciones, en donde el canto y el baile son el principal pretexto para desarrollar una historia de amor. El trabajo de producción, las coreografías y fotografía muestran la influencia de varios clásicos del cine Hollywoodense musical, rindiendo tributo a películas como: «Sombrero de copa» (1935), «Swing time» (1936), «Un americano en Paris» (1951), «Cantando bajo la lluvia» (1952), «La novicia rebelde» (1965), «Vaselina» (1978) por mencionar solo algunas.

Sin lugar a dudas el director hace un excelente rescate del musical, propiciando así el acercamiento de las nuevas generaciones a un género deformado durante mucho tiempo y acercándolo a su forma más clásica. En una época que se antoja hostil y de políticas frías y extremistas este musical viene a dar un mensaje de que la música es un gran estimulante para el cine.

Por Nayeli Lima

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