Elle…, Enemigo de todos

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Elle: Abuso y seducción

Todo empieza con la violenta incursión de un alto ladrón enmascarado y la subsecuente violación de la no tan indefensa mujer madura que no deja de quejarse y de escandalizarse del aplastante destrozo que el merodeador hace ante la indefensa mirada de un expectante gato que contempla la huída de un agresor que sólo será referencia circunstancial ante los amigos de la víctima en una insensible reunión, más identificada con el ya clásico «qué bueno que no te pasó nada peor» de la actualidad mexicana.

Así es el inicio del thriller Elle: Abuso y seducción, que le daría el Oscar de Mejor actriz a la bienamada diva maldita Isabelle Huppert (La pianista, Haneke, 2001), cinta que retoma las desventuras del Michael Douglas del mismo Paul Verhoeven de Bajos instintos (1992) en el intento de desmenuzar el misterio que le rodea, aquí con un neurótico realizador de viceojuegos, el eunuco asistente de la exitosa mujer y, por qué no, del alto vecino vigilado desde la ventana, «felizmente» casado con la ultracatólica guapa señora de la casa que está cruzando la calle.

Además de los violentos recuerdos del asalto, la de Elle… es la clara liberación sexual de Michèlle Leblanc, esa mujer exitosa en lo profesional que tiene un profundo resentimiento hacia los hombres y que, por lo tanto, se siente despertada y plena debido al recuerdo del asalto.

Increíblemente, Elle… no pasó el último filtro para formar parte de la terna de cintas nominadas a Mejor película de habla no inglesa en la próxima entrega del Oscar.

Elle

Dirigida por Paul Verhoeven

Isabelle Huppert, Laurent Lafitte, Anne Consigny

2h 10

C

Enemigo de todos

Algunas de las reglas del género western son muy claras: la muerte de un miembro determinante de la familia, la tierra familiar en peligro de ser arrebatada por algún poderoso implacable, la soledad del hijo que debe salir a luchar contra un destino inaplazable, etcétera. Esos fundamentos le dan forma a uno de los mejores guiones llevados a la pantalla grande este 2017, en otra de las cintas nominadas al Oscar como Mejor película: Enemigo de todos, western crepuscular que va de menos a más y que, al final, deja la sensación de que se ha presenciado un gran duelo del oeste.

La mejor muestra del altísimo nivel del guión, nominado al Mejor del 2016, es esta respuesta que el indio estadounidense, Parker, le dice al comisario tejano, Marcus Hamilton, interpretado por el enorme Jeff Bridges, mientras están a la caza de los asaltantes hermanos Tanner:

Alberto Parker: …Tu gente lo hizo también. Hace mucho tiempo tus ancestros fueron los indios, hasta que alguien llegó y los mató. Quebrarlos te convirtió en uno de ellos (los salvajes). Hace 150 años, toda ésta era la tierra de mis ancestros (la acción se desarrolla en Tejas). Todo lo que viste ayer. Hasta que los abuelos de estos cuates (los tejanos) lo tomaron. Ahora, se la quitan (la tierra) a ellos. Con excepción de que no hay ejército haciéndolo, son esos hijos de perra que están allá (y señala al Banco Midland de Tejas).

Así, ante los contundentes diálogos de Enemigo de todos, ya no es necesario explicar mas.

Hell or High Water

Dirigida por David Mackenzie

Chris Pine, Ben Foster, Jeff Bridges

1h 42

B-15




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