El reencuentro

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A punto de entrar en la tercera edad, Béatrice es un espíritu libre. Sensual, bebedora social, con problemas económicos y con un cáncer en el cerebro que la tiene con los días contados. No obstante, la mujer mantiene su fuerza, disfruta y trata de vivir su existencia al límite.

Mientras esto sucede, Claire recibe a varios bebés de las entrañas de sus madres. Es la antípoda en personalidad de Béatrice: Mujer muy trabajadora que se desempeña como partera en un hospital con problemas laborales, disciplinada, sana en prácticamente todos los aspectos de su vida y, también, muy solitaria.

Es a iniciativa de Béatrice, que Claire se reencuentra con su opuesta, después de que, muchos años antes, la primera fulminó la relación de los padres de la segunda, cuando se hizo amante del progenitor de la partera.

Han pasado décadas desde que Claire no tenía noticias de Béatrice, incluso, la otrora amante de su padre no sabía de la muerte de éste. No obstante, la repulsión que la mujer siente por la causante de la separación de sus padres va transformándose conforme la asistente en los partos consiente el acercamiento de la encantadora mujer que vive el día al día y sólo quiere despojarse de la culpa que siente por haberle hecho tanto daño.

La explicación del dilema de Claire está en su espíritu de humanidad y de asistir a los demás, eso provoca que no pueda «cerrarle la puerta» a Béatrice. La partera siempre se manifesta como una mujer plantada en sus principios: se niega a aceptar el ofrecimiento de una moderna clínica de maternidad, porque las considera «fábricas de niños».

Justo cuando esto está sucediendo, y para empeorar la vida de Claire, su hijo estudiante, Simon, está por abandonar el hogar y la escuela, para consolidar la relación que tiene con su pareja embarazada, Lucie.

Sólo así, el ordenado mundo de Claire está a punto de colapsar. Aunque, la mujer tiene todos los elementos para transformar esta crisis en oportunidad.

En el que viene a ser su sexto largometraje de ficción, el realizador Martin Provost hace un sólido y dinámico relato sobre los dilemas morales que pueden aparecer en cualquier etapa de la vida, sobre los golpes que ésta da y, hasta qué punto, pueden o no noquear a quienes tienen fundado su bienestar en el disfrute y en la libertad.

Por si fuera poco, El reencuentro es un soberbio y dinámico montaje que, además, entrega un duelo de actuaciones con dos titanes de cine francés, del contemporáneo y del presente, Catherine y Catherine, Deneuve y Frot. En la que viene a ser una de las mejores interpretaciones en la larguísima trayectoria de ambas mujeres.

¡Un portento!

Sage femme

Dirigida por Martin Provost

Catherine DeneuveCatherine FrotOlivier Gourmet

1h 57




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