FESTIVAL DE SAN SEBASTIÁN 2018: LOS GANADORES

499

La edición 66 tuvo como la gran ganadora a la española Entre dos aguas, mientras que Rojo de Argentina se hizo de 3 importantes premios.

 POR: GONZALO “SAYO” HURTADO

Y tras una agitada semana, finalmente, Donostia cerró el telón de su importante festival de cine. El palmarés, como era de esperarse, acogió a varios de los favoritos señalados a lo largo del evento y tuvo alguna sorpresa ocasional. Si el año pasado el desconcierto fue mayúsculo al conocerse como gran ganador a The Disaster Artist (EEUU) de James Franco, película que no se avizoraba en el cálculo de la mayoría de la prensa especializada como favorita siquiera, en esta ocasión, el que Entre dos aguas se haya alzado con la Concha de Oro, no causó extrañeza. De la competencia española apreciada a lo largo de la semana en la Sección Oficial, este documental con elementos de ficción sobresalió en un contexto en el que El reino de Rodrigo Sorogoyen confirmó el buen pulso de su realizador por el thriller, esta vez embarcándose en la vorágine de la corrupción política; mientras que Quién te cantará de Carlos Vermut dio lugar a opiniones encontradas, ya que en un extremo (este servidor incluido) la historia resultaba soporífera desde su propuesta de personajes impostados y manejo de imagen caprichosamente estetizada, pero para otros era una suerte de “Almodóvar en estado puro” al recoger clichés de la telenovela y el melodrama barato. Finalmente, se llevó el premio de la prensa local para complacer tales entusiasmos, pero no le alcanzó para treparse al palmarés.

Director Isaki Lacuesta y productores Isa Campo y Alex Lafuente de Entre dos aguas (Esp). Mejor película. Foto: Gonzalo Hurtado

En el caso de la película ganadora de Lacuesta (no repetía este privilegio desde el 2011 con Los pasos dobles), era evidente el sentido de riesgo de una obra que en su apuesta por seguir el derrotero de 2 hermanos (Israel y Francisco Gómez Romero), personajes de la vida real y cuya historia personal revestía una lectura social muy importante de cara a lo que es el desempleo, la marginalidad y la falta de oportunidades en muchas aristas de la vida peninsular, no dejaba de sorprender como la mirada documental y el tratamiento de ficción se mezclaban para poner de relieve esta crónica de postergados que encontró un portentoso vigor en el trabajo de su protagónico, Israel, que bien pudo haberse llevado el premio a mejor actuación. El país anfitrión también se hizo presente en el premio de público, el que recayó en Un día más con vida (Esp/Pol) de Raúl De la Fuente y Demián Nenow, trabajo de animación que fue un homenaje más que merecido al inolvidable periodista y escritor Ryszard Kapuscinski, cuyo libro homónimo inspiró esta revisión de sus memorias en el contexto de la guerra civil angoleña en 1975.

Director Raúl De la Fuente y guionista Amaia Remirez de Un día más con vida (Esp/Pol). Premio de público. Foto: Gonzalo Hurtado

La otra película que se fue de Donostia con las alforjas cargadas resultó ser Rojo (Arg/Esp) de Benjamín Naishtat. La historia, alrededor de un crimen cometido a mediados de los 70s en el interior de Argentina proponía un cóctel explosivo en el que resentimiento, intolerancia, intriga policial y dictadura convergían para delinear un universo tenebroso e inquietante, con sentimiento de novela negra americana. El potente casting con una triada compuesta por Darío Grandinetti (ganador a mejor actor), Diego Cremonesi y el chileno Arturo Castro, fue una decisión más que celebrada. La formidable potencia de las caracterizaciones también repercutió en que Naishtat se hiciera de la mejor dirección -un apartado en el que la francesa Claire Denis de High Life también sonaba fuerte-, además de la distinción a mejor fotografía para Pedro Sotero, cuyas imágenes reprodujeron con sobriedad el tono cromático del cine de la época y magnificar contextualmente el ambiente. A muchos les quedó claro que en Donostia, cuando no gana Ricardo Darín, sale al frente otro peso pesado de la Argentina como Grandinetti, quien no se hizo problemas al responder sobre esta supuesta competencia con su compatriota: “Esto no significa nada. Esto a uno, definitivamente, lo alegra, pero si no lo ganas no eres el peor y no eres lo máximo por tenerlo. Esto no es una carrera.” El ganador tampoco pudo evitar referirse al lado político de la historia: “En esta película se habla de un tema que no debe ser olvidado. El giro que se está dando hacia la derecha y el nazismo, es una amenaza mundial”, afirmó con contundencia dándole la réplica a su director, quien no dudó en apuntarle a la yugular al gobierno de Mauricio Macri: “Me toca hablar muy brevemente de la situación de la cultura en la Argentina. Seguramente mañana en algunos diarios de mi país saldrá que Rojo ganó premios y dirán que el cine argentino va bien, pero la realidad es que hace algunas semanas cerró el ministerio de Cultura y fue degradado a secretaría. Esa es una de las muchas cosas que estamos sufriendo. Ni voy a entrar a hablar de lo que están haciendo los improvisados que manejan la política pública en cine. Pero desde aquí quiero decirle a esa gente, ya que tengo la oportunidad, que la cultura dignifica, es parte de la dignidad de un pueblo y la dignidad no se negocia.”

Darío Grandinetti, mejor actor por Rojo (Arg). Foto: Gonzalo Hurtado

Mejor director: Benjamín Naishtat por Rojo (Arg). Foto: Gonzalo Hurtado

En el rubro a mejor actriz, al inicio de la semana entusiasmó mucho el trabajo de Judith Hoffman como una mujer sometida por sus traumas del pasado, sus delirios, su condición mental errática y la cuestionable guía religiosa de su propio marido en El Inocente (Sui), pero lo cierto es que en el penúltimo día del festival, la proyección de la noruega Blind Spot dejó en claro que el exigente papel de Pia Tjelta, quien ejecutó un extraordinario Tour de Force para mostrar la desesperación de una madre por asimilar la tragedia familiar a la que se ve sometida inesperadamente, era la nueva favorita. Era evidente que a pesar del gran trabajo de la Hoffman, el que la noruega haya podido representar un conjunto de emociones mezcladas desde una propuesta con un prolongado plano secuencia, revestía de mayor mérito a su personaje. En este caso, tampoco hubo nada que objetar al jurado, pues la decisión resultó siendo celebrada por la prensa especializada.

Mejor Actriz: Pia Tjelta por Blind Spot (Nor). Foto: Gonzalo Hurtado

Si desde la jornada inaugural apuntamos que la opción de El Hombre fiel de Louis Garrel era inmejorable por su puntilloso guión (escrito al alimón con Jean-Claude Carrière, colaborador habitual de Luis Buñuel), lo cierto es que este trabajo supone un rescate de una comedia de corte intelectual con un fino sentido del humor e ironía. Hasta ahí todo bien. Pero que la decisión de entregar el premio de guión ex aequo junto a Paul Laverty por Yuli (Esp/Cub) de Icíar Bollaín, dejó dudas al respecto. Mientras el trabajo de Garrel se sentía minucioso e introspectivo, su par en el palmarés presentaba un falso sentido de riesgo al abordar el biopic del bailarín de ballet cubano Carlos Acosta (interpretado por él mismo) en un continuo juego de presente y pasado, en el que a pesar de contar con logradas coreografías, el resultado final desdice su funcional estructura al refugiarse en una coartada emotiva que terminaba dándole un aliento condescendiente y previsible. Por su parte, Paul Laverty no perdió ocasión para manifestar su lado político al condenar duramente el bloqueo económico contra Cuba: “Tenemos que recordar que hace 58 años el bloqueo a Cuba es un castigo colectivo e injusto. EEUU e Israel empujan esto. Son matones, hipócritas y sinvergüenzas.”

Mejor Guión Ex Aequo para Louis Garrel por El hombre fiel (Fra). Foto: Gonzalo Hurtado.

Mejor Guión Ex Aequo para Paul Laverty por Yuli (Esp/Cub). Foto: Gonzalo Hurtado.

El que Alpha: The Right To Kill del filipino Brillante Mendoza se haya llevado el Premio Especial del jurado significó un acto de justicia, ya que el director se cuidó esta vez de incurrir en excesos al retratar el contexto de marginalidad al que ingresa un cuerpo especial de policía para combatir el narcotráfico, y que con un tratamiento documental da forma a una parábola directa y contundente contra la corrupción y las ejecuciones extrajudiciales en su país. Aunque también aspiraba a mejor película y guión, el reconocimiento le dio un pie en el palmarés a una obra que termina siendo tan sobria como valiente en su afán por convertirse en más que una crónica criminal.

Productor Carlo Valenzona con el Premio Especial del jurado para Alpha: The Right To Kill (Filip). Foto: Gonzalo Hurtado

Directora María Alché, ganadora en Horizontes Latinos por Familia sumergida (Arg). Foto: Gonzalo Hurtado

Finalmente, en la sección de Horizontes Latinos, el jurado nuevamente demostró su autonomía al no decantarse por favoritas naturales como Las Herederas (Par) de Marcelo Martinessi, que a estas alturas del año ya tiene una generosa cosecha de premios desde que abrió su año en Berlín, o la última obra del mexicano Carlos Reygadas, Nuestro tiempo, en la que su realizador lleva su deseo de ruptura al extremo al utilizar a su propio clan para mostrar un universo familiar en destrucción. Así, el premio terminó con Familia sumergida (Arg) de María Alché, historia cuyas mayores virtudes se encuentran en la capacidad de su directora para retratar los conflictos de una madura mujer que trata de asimilar la muerte de su hermana, cuya perspectiva termina trastocándose al ofrecerle al espectador un cruce de realidad y delirio que da una pauta muy original e intimista sobre su propia protagónica. Aunque la historia es arriesgada y sale adelante en su afán por ofrecer una narrativa poco convencional, también es cierto que carece de la contundencia de las favoritas de la sección o incluso de la sugerencia visual de otros títulos como Los Silencios (Bra/Col) de Beatriz Seigner, pero al parecer ha primado el criterio de promocionar a una cineasta emergente que seguramente seguirá dando que hablar.

TODO EL PALMARÉS

PREMIOS OFICIALES:

  • Concha de Oro a Mejor Película: Entre dos aguas (Esp) de Isaki Lacuesta.
  • Premio especial del jurado: Alpha, The Right To Kill (Filip) de Brillante Mendoza.
  • Concha de Plata al Mejor Director: Benjamín Naishtat por Rojo (Arg)
  • Concha de Plata al Mejor Actor: Darío Grandinetti por Rojo (Arg)
  • Concha de Plata a Mejor Actriz: Pia Tjelta Blind Spot (Nor)
  • Premio del Jurado a la Mejor Fotografía: Pedro Sotero por Rojo (Arg)
  • Premio del Jurado al Mejor Guión Ex Aequo: Jean-Claude Carrière y Louis Garrel por L’Homme fidèle (Fra) y Paul Laverty por Yuli (Esp/Cub)
  • Premio Kutxa – Nuevos Directores: Jesús (Jap) de Hiroshi Okuyama.
  • Premio Horizontes Latinos: Familia Sumergida (Arg) de Maria Alché.
  • Premio de Público: Un día más con vida (Esp/Pol) de Raúl De la Fuente y Damián Nenow
  • Premio del Público a Mejor Película Europea: Girl (Bel/Hol) de Lukas Dhont

OTROS PREMIOS

  • Premio FIPRESCI: High Life (Fra/Ale/Ing/Pol/EEUU) de Claire Denis

 

 

 

 

 

 




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *