El cine de Hollywood llegado a la fantasía

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Al ver Érase una vez en Hollywood pasaron muchos sentimientos, no solamente por corazón pero también pensamientos divergentes que se apoderaron de mí.

En un primer momento podemos ver una historia propuesta por Tarantino, la cual no tiene una conexión directa con los hechos ocurridos realmente, en su totalidad. Esto es muy dado en el estilo del aclamado director, una zona kitsch donde el chiste y la violencia encuentran puntos seguros para coexistir.

En segundo lugar, tenemos los mensajes que están dichos entre líneas, como la construcción de diferentes personajes; Bruce Lee y Sharon Tate, específicamente. Al igual que Tarantino, me declaro como seguidor del cine de Lee; no quiero decir que mi análisis está al nivel del Padre de la nueva narrativa cinematográfica, pero creo que mi ojo crítico se está volviendo afilado para levantar mi análisis contra mi director favorito.

No me agradó en lo absoluto como presenta la personalidad de Bruce Lee en escena, a pesar de que respondía a un interés jocoso e irreverente, valerse de Lee para ello suena bastante atrevido. La manera en como Booth puede contra él, es un modo de representar la hegemonía blanca y supremacista contra la que el artista marcial tuvo que enfrentarse en su momento, pero creo que su figura es tan grande que pudo manejarse de manera más adecuada.

El personaje de Tate me llenó de ternura, la manera en como Tarantino la deja vivir y construye la historia para mostrar su lado inocente y divertido me parece un detalle bastante atinado y que cada que Tate sale a pantalla, es un soplo refrescante que nos alivia de la tensión que se va construyendo a lo largo de la historia.

La estructura general (en sentido narrativo) me recordó mucho a Los Ocho más Odiados, justamente hablándolo con una persona muy querida para mí (Miriam sí estas leyendo esto, revivirá la discusión), ella me comentaba que no tenía nada que ver, puesto que la primera tiene un formato más teatral. Mi argumento va más por el lado que ambas, me parece, tienen la estructura de un chiste, donde los últimos 10 minutos es ese remate o redoble de tambor que te cierran la historia con un eso es todo amigos.

Hay muchos detalles por los cuales me parece un Tarantino original, pero no lo considero uno de sus mejores trabajos. Si eres gustoso del séptimo arte y su historia, es un proyecto que seguramente disfrutarás. Pero no es la creme de la creme a ojos de este columnista.

-José Luis Mecatl Carmona

-Twitter: luiscarmona94

-Instagram: patocarmona94




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