Belfast

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El Conflicto norirlandés se intensificó a finales de la segunda mitad de la década de los sesentas, cuando las minorías católicas exigían la adhesión de Irlanda del Norte al país del sur, mientras que las mayorías protestantes se pronunciaban a favor de preservar los lazos con el Reino Unido, lo que trajo como resultado hechos violentos que costaron vidas en ambos lados.

En este contexto aparece la noble figura de Buddy, un pequeño deseoso de ser mejor persona, llamar la atención de la chica de sus sueños y de honrar a su familia, irlandeses de la clase trabajadora protestantes, pero respetuosos de la vida de los demás.

Cuando el Conflicto norirlandés se intensifica, la familia de Buddy debe fijar una postura ante la acechante figura de los extremistas protestantes a quienes no les importa recurrir a la violencia para dar un mensaje de odio que expulse a los católicos de Irlanda del Norte.

Todo esto sucede en Belfast, el que viene a ser el largometraje 18 del máximo adaptador shakespeareano al cine (Claro, después de Lawrence Olivier), Sir Kenneth Charles Branagh, quien se autohomenajea como testigo de un momento único en la historia de las islas británicas, una situación de nacionalismo desbordado que hirió profundamente a los países involucrados, sobre todo cuando el terrorismo se hizo presente, aquí con una preciosa visión que pasa del color en la actualidad al blanco y negro para mostrar la realidad de Buddy, pequeño alter ego de la mirada de Branagh sobre lo más impactante de su niñez, momentos salidos de la cotidianidad de cualquier niño: las travesuras, el primer amor, los consejos de los viejos, las persecuciones de una madre siempre vigilante, las conversaciones que sólo los adultos comprenden; desde luego, con un firme guiño a Roma (Cuarón, 2018), pero con ese estilo que Branagh ha depurado desde su entrañable ópera prima, Enrique V (1989).

A ritmo del inevitable Van Morrison, Branagh no teme ser elocuente cuando el momento lo exige, ahí está esa enorme secuencia circular en la que Buddy se ve envuelto por la realidad de los incendiarios tumultos dirigidos a expulsar a los católicos, pero es también el mismo realizador de Mucho ruido pocas nueces (1993) quien mesura su discurso en la forma de frases contundentes como las que dice la Tía Violet: «Los irlandeses nacimos para irnos, pues de otra manera el mundo no tendría bares» o «Todo lo que los irlandeses necesitan para sobrevivir es un teléfono, una Guinness y la partitura de ‘Danny Boy’.»

Belfast es la ganadora del Premio del Público, el máximo galardón de la edición más reciente del Festival de Toronto. Es también la película más nominada a los Globos de Oro, junto con El poder del perro (Campion, 2021), y probable ganadora del Oscar a la mejor película del 2021.

Dirigida por Kenneth Branagh

Caitríona Balfe, Judi Dench, Jamie Dorman

1h 38




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