Festival BAFICI 2017: Las favoritas

POR GONZALO «SAYO» HURTADO

El 19 de abril dio inicio el Festival Internacional de Cine Independiente de Buenos Aires y aquí les acercamos un panorama con las favoritas en las categorías principales

COMPETENCIA INTERNACIONAL: Sección absolutamente diversa y variopinta, tenemos desde trabajos bienintencionados como Newton (India) de Amit V. Masurkar (parábola sobre las vicisitudes por momentos tragicómicas de un funcionario del jurado electoral nacional), Hoy partido a las 3 (Arg) de Clarisa Navas (que a pesar de presentar una idea natural y espontánea sobre un grupo de futbolistas lesbianas de una liga villera, no tocó demasiado fondo); la muy promocionada El candidato (Arg) de Daniel Hendler -que en su afán por ridiculizar la figura presidencial de Mauricio Macri desde la alusión a un tecnócrata más que elemental en campaña, no va más allá de una curiosa atmósfera a media caña entre la intriga y comedia-; o la italiana Liberami de Federica Di Giacomo, cuya visión documental del trabajo de los exorcistas contemporáneos descuida mucho el punto de vista consiguiendo momentos de humor involuntario.

Por el lado de los pesos pesados -y que no son pocos- destaca la presencia de Viejo Calavera (Bol) de Kiro Russo, ganadora en el Festival de Cartagena y con una magistral mirada a un muchacho con vocación criminal a flor de piel; la notable No Intenso Agora (Bra) de Joao Moreira Salles, y un sorprendente collage de películas caseras de fines de los 60s y material inédito sobre Brasil, París, China y Checoslovaquia, graficando la intensidad revolucionaria y contrarrevolucionaria desde lo cotidiano y políticamente comprometido; Reinos (Chi) de Pelayo Lira, con una pareja cuyos apasionados encuentros (excelente Daniela Castillo) son el vehículo para mostrar el sentimiento generacional de un grupo de erráticos universitarios.

Finalmente, cerramos esta sección con la mención a Atrás hay relámpagos (Costa Rica) del guatemalteco Julio Hernández Cordón, cuyo cinema sigue explorando en la temática de las tribus urbanas. Esta vez su mirada se detiene en una pareja de amigas de clase acomodada, cuyas aventuras nocturnas junto a un grupo de ciclistas tiene una experiencia amarga con una muerte que las acercará a esa realidad social que suelen evadir a diario; mientras que Estiu 1993 de la catalana Carla Simón, confirmó los buenos pergaminos que traía desde el festival de Málaga, donde se coronó como mejor película. Se trata de un episodio prácticamente autobiográfico de su directora, a través de los ojos de Frida, una niña adoptada por un matrimonio y cuyo penoso proceso de adaptación es motivo de una narración tan natural como espontánea, evadiendo cualquier las coartadas emotivas gratuitas que suelen abundar en este tipo de historias.

COMPETENCIA LATINOAMERICANA: El panorama no resultó tan prolijo en esta sección. Mientras que operas primas como Una mujer (Col) de Andrés Paeres y Camilo Medina demuestran un fuerte espíritu por el cine de guerrilla, también es cierto que en el afán por acercarse a lo cotidiano y natural, pierden fuerza al denotar una puesta en escena inexperta que le resta atmósfera al plot de una rebelde muchacha, que tras haber abandonado a su pareja e hijo, regresa inesperadamente para hacerse del crío a cualquier precio. Actuaciones comprometidas en una historia que se percibe incompleta y trunca en su alcance. El thriller también se hizo de un lugar con Carroña (Mex) de Sebastián Hiriart, en la que la monumental presencia de la colombiana Paulina Dávila prácticamente canibaliza un relato que no se libra de los clichés del género, siendo la mentada damita el objeto de deseo de un guía hondureño (el rapero David Ellis Palacios) y la novia despreciada por su rollizo novio (Andrés Almeida). A pesar de los esfuerzos por darle a la puesta en escena un aliento poético, Carroña termina siendo consumida por los prejuicios que involuntariamente invoca. En este contexto, la obra que mejor sale librada resulta ser el documental Un secreto en la caja (Ecu) de Javier Izquierdo, que con gran nervio rescata la figura del escritor quiteño Marcelo Chiriboga, miembro del boom latinoamericano junto a Gabriel García Márquez y Mario Vargas Llosa, pero ignorado en su propio país por dictaduras de toda índole, incapaces de interpretar la real ironía de su libro La línea imaginaria (sobre la frontera no delimitada tantos años con el Perú). El tono delirante con el que Chiriboga describe los enfrentamientos bélicos entre peruanos y ecuatorianos encuentra un correspondiente en la película, que en el último tercio se lanza al falso documental para ironizar con maestría la surrealista historia de su protagonista.

COMPETENCIA ARGENTINA: Desde la austera mirada de Las cinephilas de María Álvarez sobre un grupo de ancianas apasionadas del cine en Argentina, España y Uruguay, pero que no pasa de la anécdota; o el acercamiento involuntario de José Celestino Campusano a la clase B o el videohome con la truculenta Cícero Impune; o la suma de mediocridades de un corresponsal/cineasta cuyo talento parece ser burlarse de si mismo en Los territorios de Iván Granovsky; definitivamente lo mejor de la sección se fue del lado de un documental con mirada introspectiva como Una ciudad de provincia de Rodrigo Moreno, que tanto de lejos como de cerca consigue llegar al espíritu de un pueblo en el que conviven la tradición, la rutina, el tedio y la calidez de un hogar con todas su contradicciones. Del lado de las ficciones, resultó grato el combo actoral que confirmaron María Ucedo y Sofía Lanaro en Fin de semana de Moroco Colman. Aunque el realizador privilegió mucho el manejo del aspect ratio de la película para crear la atmósfera perfecta, el binomio madre alejada e hija rebelde consiguió una assombrosa química que se convirtió en la mayor virtud del filme. Otra película que es imposible omitir es El pampero de Matías Luchessi, que después de la amable Ciencias Naturales, sorprende con una historia que entre el tono intimista y el policial, arranca otra notable actuación de Julio Chávez, como un hombre que en el ocaso de sus días encuentra motivos para la conciliación con el mundo.

Una ciudad de provincia

Amo la comunicación y definitivamente soy un ser polifacético, revolucionario y leal a morir. Ambientalista, scout, deportista, cineasta y cinéfila. Viajera, fotógrafa y soñadora; todo al mismo tiempo.